En una carta publicada en el diario El Mercurio, el diputado y jefe de Bancada RN, Cristián Monckeberg, instó a parlamentarios, partidos políticos y a la ciudadanía a debatir acerca de los cambios que requiere el sistema político, más allá de las modificaciones al sistema binominal, ley de Primarias e inscripción automática y voto voluntario y primarias, entre otros proyectos ya sobre la mesa.
A continuación les invitamos a leer el documento.
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Avanzar en reformas políticas.
No soy de los que piensan que a partir de ahora, en el llamado segundo tiempo de la administración del Presidente Sebastián Piñera, el Gobierno debe priorizar sólo la agenda social o la de seguridad. Por el contrario. Es absolutamente necesario avanzar en reformas políticas que le den nuevos bríos y salud a nuestra democracia.
Se aprobó la inscripción automática y voto voluntario, que a mi entender es la reforma más importante de todas las que se escuchan hoy. Además, se suman otras como la ley de primarias, la de partidos políticos y la que adelanta las elecciones presidenciales. El binominal es otra más de este paquete.
No obstante, es claro que el desafío por mejorar nuestro sistema democrático no se agota en estos fundamentales cambios, y por eso me atrevo a realizar una serie de propuestas para el debate:
1.- La primera idea, pasa por modificar las iniciativas exclusivas del Presidente, las cuales se justifican, pero creo son excesivas. Es necesario ampliar las áreas en las que el Congreso tiene capacidad de legislar, traspasándole mayores cuotas de representatividad y respuesta ante los requerimientos de la ciudadanía. El parlamentario debe tener más iniciativa legal de la que hoy dispone por mandato de la Constitución.
2.- Es importante revisar el concepto de leyes orgánicas. Su origen está en la idea de dotar de mayores quórums a ciertas normas dada su importancia. Hoy son 21, pero la gran mayoría no se justifica. Una mirada desapasionada nos llevará a concluir que podemos prescindir de todas ellas.
3.- La figura del ministro del Interior está cada día más requerida, no sólo como responsable de su cartera, sino como un necesario jefe de gabinete con responsabilidades concretas. La idea de un ministro del Interior potenciado, emulando la figura de un Primer Ministro, es otra forma de equilibrar las atribuciones del Legislativo y el Ejecutivo y reducir la rigidez del presidencialismo.
4.- Es importante también ampliar las funciones fiscalizadoras de la Cámara de Diputados, permitiéndole que las comisiones investigadoras tener facultades sancionatorias.
5.- La evaluación de las políticas públicas es el gran ausente. De hecho, hoy se hace por la Dipres, principalmente en el ámbito financiero. Es clave lograr que exista una agencia evaluadora de políticas públicas que dependa del Congreso, dando a los parlamentarios herramientas más potentes de evaluación, que además permitirán enmendar el rumbo si es que se detecta un error.
Hoy nuestro sistema político es estable, es cierto. Pero esta estabilidad coexiste con una marcada y decreciente identificación partidaria, baja confianza en los partidos, y un desencanto general con la política. Ante esta realidad, sería un gravísimo error quedarnos de brazos cruzados y no hacer nada.
Cristián Monckeberg B. Jefe de Bancada Diputados RN
FUENTE: El Mercurio.